La reciente decisión de la Cámara de Apelaciones de Nueva York representa un alivio significativo para Argentina en un litigio que ha captado la atención internacional. Esta corte revocó un fallo previo que imponía al país sudamericano una compensación superior a los 16.000 millones de dólares debido a la expropiación del 51% de YPF en 2012.
El caso surgió tras la nacionalización de la petrolera, cuando accionistas minoritarios reclamaron no haber recibido el mismo trato que la española Repsol. La jueza de primera instancia, Loretta Preska, había ordenado el pago a los demandantes respaldados por el fondo Burford Capital, alegando que Argentina violó estatutos societarios de YPF.
Sin embargo, el tribunal de apelaciones consideró que Preska interpretó incorrectamente la legislación argentina al tratar los estatutos como un contrato bilateral, cuando la ley local señala que tales reclamos no son reconocidos bajo el derecho público ni civil en materia de expropiaciones.
Uno de los tres jueces votó en disidencia, pero la mayoría concluyó que las demandas por incumplimiento de contrato no eran válidas contra la República Argentina bajo estas normas. Por ello, el caso fue devuelto a la instancia inferior para continuar conforme a esta interpretación.
El presidente argentino, Javier Milei, celebró el fallo afirmando en redes sociales que “Ganamos el juicio de YPF. Todo marcha de acuerdo al plan”.
El abogado principal de Argentina, Robert J. Giuffra Jr., destacó que la decisión “reivindica plenamente la posición de Argentina” y criticó la estrategia del fondo Burford, que adquirió los derechos de litigio por solo 15 millones de euros y buscaba aprovechar los tribunales estadounidenses para obtener beneficios desproporcionados.
Tras conocerse la noticia, las acciones de Burford Capital cayeron más de un 40%, mientras que la cotización de YPF subió un 5%.
No obstante, expertos legales advierten que el litigio aún no concluye. Los demandantes pueden solicitar una revisión completa por parte del Segundo Circuito y, en última instancia, apelar a la Corte Suprema de Estados Unidos, aunque estas instancias raramente aceptan casos ya revisados.
Este caso establece un precedente importante para la región, pues cuestiona la aplicabilidad de leyes locales en expropiaciones y puede influir en futuros conflictos legales entre Estados latinoamericanos y sus inversores extranjeros.
Contexto histórico: En 2012, el gobierno argentino expropió el 51% de YPF, antes controlada mayoritariamente por la española Repsol, generando controversia y demandas internacionales que han marcado la agenda judicial y económica de Argentina durante años.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.
