La política migratoria en Chile está dando un giro que impacta directamente a miles de migrantes en situación irregular, especialmente venezolanos. El presidente José Antonio Kast informó desde Buenos Aires que su administración avanzará de forma progresiva en la expulsión de migrantes sin papeles en las próximas semanas.
Kast señaló que quienes ingresaron al país de manera irregular han sido convocados para salir voluntariamente. «Si no lo hacen voluntariamente, esa posibilidad de vivir en Chile se va a cerrar definitivamente», advirtió durante una conferencia tras reunirse con el presidente argentino Javier Milei.
El mandatario enfatizó que esta medida busca hacer cumplir la ley y controlar las «incivilidades» asociadas a la inmigración irregular, sin provocar conmoción social, pero garantizando que se respeten las normativas nacionales.
Una de las estrategias contempla que los migrantes sin documentos inicien un nuevo proceso desde cero para solicitar residencia, lo que podría dejar a miles en una situación precaria sin garantía de retorno.
Kast también mencionó un corredor humanitario terrestre para facilitar la salida de migrantes hacia países vecinos como Perú, Ecuador o Colombia, y confió en que se restablecerán vuelos hacia Venezuela para facilitar el retorno voluntario de ciudadanos venezolanos, tras los recientes cambios políticos en ese país.
Estas acciones reflejan un endurecimiento en el abordaje migratorio que podría tener repercusiones para la región latinoamericana, especialmente considerando la movilidad de personas entre fronteras y las respuestas humanitarias necesarias.
Información basada en reportes publicados por Deutsche Welle. Fuente original
