Neobancos y fintechs desafían a la banca tradicional en México

La transformación digital del sistema financiero mexicano está en marcha con la entrada de neobancos y fintechs que compiten por clientes en un mercado dominado durante años por grandes bancos tradicionales. En 2025, el sector reportó ganancias récord superiores a 304.000 millones de pesos, pero persisten retos como el bajo acceso al crédito, que alcanzó menos del 35% del Producto Interno Bruto (PIB).

El regulador bancario de México ha aprobado recientemente la operación de varios neobancos, incluyendo a la británica Revolut y la brasileña Un. También destacan actores como Plata, Hey Banco, Ualá y Openbank, que buscan ofrecer servicios financieros digitales más accesibles.

A pesar del crecimiento económico limitado —menos del 1% en 2025— la oferta financiera se diversifica, intentando llegar a segmentos tradicionalmente excluidos, como jóvenes, trabajadores informales y pequeñas empresas. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado el bajo acceso al crédito bancario en la población, a pesar de la alta rentabilidad del sector.

Desde hace una década, las fintech operan ofreciendo servicios sin respaldo bancario formal, pero ahora muchas migran a la banca tradicional para ampliar su gama de productos y captar depósitos masivos. Contar con licencia bancaria les permite ofrecer desde hipotecas hasta inversiones complejas, servicios que antes no podían brindar.

Actualmente, México cuenta con 54 bancos en operación y varios interesados, como Mercado Pago, esperan obtener licencia bancaria. Ejemplos de esta transición incluyen a Ualá, que adquirió el banco mexicano ABC Capital, y Klar, que busca licencia tras comprar la unidad digital Bineo de Banorte. Además, Nu, empresa brasileña, obtuvo en abril autorización para operar como banco, siendo la primera Sociedad Financiera Popular en lograrlo.

El consultor financiero Jorge Sánchez Tello explica que la migración responde a limitaciones regulatorias que enfrentaban las fintech y Sofipos. Convertirse en banco permite captar depósitos de forma masiva y ofrecer protección a los ahorros, hasta 400.000 unidades de inversión (equivalentes a 3,3 millones de pesos), un elemento clave para atraer clientes institucionales.

Estos nuevos actores llegan a mercados que la banca tradicional consideraba riesgosos o costosos, eliminando barreras a través de bajos costos operativos y productos con cero comisiones, especialmente para la base de la pirámide social.

La próxima 89 Convención Bancaria en Cancún será un espacio clave para definir compromisos entre el gobierno y la banca privada para abrir el financiamiento en México.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS México.


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