Ecopetrol ratifica a Ricardo Roa pese a polémicas internas y externas

La junta directiva de Ecopetrol, la mayor empresa petrolera de Colombia, decidió mantener a Ricardo Roa como presidente, luego de casi dos días de intensas deliberaciones. Esta decisión ocurre en medio de cuestionamientos legales y presiones internas significativas.

Roa enfrenta una imputación de la Fiscalía por tráfico de influencias y otra imputación prevista para el 8 de abril relacionada con presuntas violaciones a los topes de financiación en la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, en la que Roa fue gerente. A pesar de esto, seis de los nueve miembros de la junta respaldan su continuidad.

El sindicato Unión Sindical Obrera (USO), que agrupa a poco más de un tercio de los empleados directos de Ecopetrol y que por primera vez tiene representación en la junta, exigió públicamente la salida de Roa y ahora amenaza con convocar un paro. Esta presión interna representa un desafío para la administración y el Gobierno.

El Gobierno colombiano, que posee el 85,5% de las acciones y controla siete de los nueve puestos en la junta, se ampara en la presunción de inocencia y sostiene que una imputación no equivale a una condena. El presidente Gustavo Petro defendió a Roa en redes sociales y advirtió contra una posible alianza entre el sindicato y fuerzas políticas opositoras, señalando que “este no es el momento de quiebres gerenciales, hay que cumplir el programa hasta el último día”.

La junta emitió un comunicado dirigido a inversionistas donde afirmó que hasta la fecha no existen incumplimientos regulatorios ni contractuales, y que expertos externos de Colombia y Estados Unidos mantienen un seguimiento constante de la situación.

Especialistas legales advierten que aunque la presunción de inocencia debe respetarse, la junta tiene la facultad y responsabilidad fiduciaria para remover a Roa si las causas públicas y los pronunciamientos oficiales lo justifican. Esta responsabilidad implica evitar daños patrimoniales a la empresa.

Ecopetrol es una compañía de gran relevancia, no solo por su tamaño en Colombia, sino por su presencia en bolsas internacionales como la de Nueva York, bajo supervisión de la SEC estadounidense. Entre sus accionistas minoritarios están fondos privados de pensiones colombianos que podrían verse obligados a reconsiderar sus inversiones si la situación representa un riesgo.

En medio de esta crisis, las acciones de Ecopetrol en la Bolsa de Colombia cayeron casi un 5%, en contraste con el comportamiento positivo del sector petrolero global impulsado por el aumento del precio del crudo debido a la guerra en el Golfo Pérsico.

La decisión de la junta se toma con múltiples señales de alarma y bajo la presión creciente del sindicato y otros actores. La situación sigue en desarrollo y su impacto será clave para la estabilidad de la empresa y del sector energético en Colombia y la región.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.


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