Cuba enfrenta una aguda crisis energética, marcada por apagones recurrentes y restricciones en la importación de combustible debido a las sanciones de Estados Unidos. En este contexto, un petrolero con bandera de Hong Kong, el Sea Horse, se encamina hacia la isla con 190,000 barriles de gasóleo ruso, según datos de la empresa de inteligencia marítima Windward.
Este cargamento sería el primer suministro de productos refinados que recibe Cuba desde principios de enero, cuando se suspendieron los envíos de petróleo venezolano tras la captura del presidente Nicolás Maduro, aliado de La Habana.
Para evadir el bloqueo impuesto por Washington, el Sea Horse ha empleado tácticas como apagar su sistema de identificación automática (AIS) y navegar a la deriva a baja velocidad, dando la impresión de no estar bajo control. Además, carece de seguro en compañías occidentales, lo que sugiere un intento deliberado de sortear las sanciones.
El buque fue cargado frente a las costas de Chipre y, aunque inicialmente indicó que su destino era La Habana, luego informó que se dirigía a Gibraltar para recibir órdenes, una maniobra común para evitar inspecciones estrictas.
Por otra parte, el petrolero ruso Anatoly Kolodkin, sancionado por Estados Unidos y con 730,000 barriles de crudo a bordo, se aproxima a Cuba con una llegada prevista en unos 10 días. Según Jorge Piñón, experto del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, este envío podría ser limitado en impacto debido a las medidas estadounidenses.
El jefe del Comando Sur de EE.UU., Francis Donovan, afirmó que no se ha detectado un reabastecimiento activo de combustible ruso a Cuba, y que un buque cisterna reportado probablemente abastece a un destructor en ruta hacia la isla, minimizando así la escala del posible suministro cubano.
Desde el 9 de enero, Cuba no ha recibido importaciones petroleras regulares, tras la presión estadounidense sobre México para detener dichos envíos luego de la caída de Maduro.
Esta situación mantiene a Cuba en una posición vulnerable, con limitaciones en sus recursos energéticos y desafíos económicos crecientes para su población de 9.6 millones.
Información basada en reportes publicados por Deutsche Welle. Fuente original
