El bloque sudamericano Mercosur completó la ratificación de su acuerdo comercial con la Unión Europea (UE) tras la aprobación unánime del pacto por parte de la Cámara de Diputados de Paraguay. Este paso final se da después de que Brasil, Argentina y Uruguay ya hubieran dado su visto bueno al tratado.
Con la validación parlamentaria paraguaya y la autorización de la UE para su aplicación provisional —mientras el Tribunal Europeo revisa el acuerdo—, se espera que el pacto entre en vigor en mayo de 2026. Este eliminará más del 90% de los aranceles comerciales entre ambos bloques, lo que podría transformar las relaciones comerciales entre Europa y Latinoamérica.
Juan Manuel Añazco, diputado oficialista y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de Paraguay, calificó el acuerdo como un hito histórico tras 26 años de negociaciones. Añazco destacó que productos paraguayos como carne, azúcar y biocombustibles serán beneficiados por exenciones arancelarias, aunque muchas de estas aplican solo a cuotas específicas.
La UE introdujo salvaguardas de última hora para proteger a su sector agrícola y ganadero, lo que generó críticas desde países sudamericanos. Sin embargo, productores locales ven con optimismo la apertura del mercado europeo. Carlos Pedretti, representante de la Asociación Rural del Paraguay, señaló que aunque Paraguay exporta solo el 2% de su carne a Europa, el mercado europeo es el de mayor valor, permitiendo mejores precios y diversificación de exportaciones.
Pedretti también recordó que la cuota aceptada por la UE para carne vacuna proveniente del Mercosur es de 99.000 toneladas, repartidas entre los cuatro países miembros, representando una cantidad mínima para el consumidor europeo. A pesar de esto, confía en que la reducción de barreras facilitará la importación de genética, maquinaria y equipos que impulsen la productividad agrícola y ganadera paraguaya.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, definió el acuerdo como una decisión estratégica en un contexto global de tensiones comerciales. Según Peña, la cooperación entre regiones con valores compartidos y apertura al comercio envía una señal importante al mundo. Además, el pacto ofrece un respiro para el Mercosur, que enfrenta desafíos internos y demandas de flexibilización de parte de sus miembros.
Este acuerdo marca un avance significativo en la integración comercial entre Latinoamérica y Europa, con potencial para impactar positivamente en la economía regional.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS. Fuente original
