Mercosur impulsa integración interna ante acuerdo con la UE que entra en vigor en mayo

La próxima entrada en vigor del acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea, prevista para el 1 de mayo de 2026, ha reactivado el debate sobre la necesidad de fortalecer la integración interna del bloque sudamericano. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay mantienen controles aduaneros independientes, lo que genera demoras y obstáculos para el comercio regional.

Durante las reuniones anuales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Asunción, autoridades y expertos coincidieron en que la libre circulación, similar a la que existe en la Unión Europea, es clave para maximizar los beneficios del nuevo pacto. Pablo Lavigne, secretario argentino de integración productiva, afirmó que es urgente avanzar hacia una real convergencia regulatoria y potenciar el intercambio de información entre aduanas para eliminar las barreras físicas.

Sin embargo, las críticas persisten. Desde Paraguay se señala que cruzar hacia Argentina es más lento que hacia Brasil, reflejando los desafíos aún vigentes para consolidar una unión aduanera efectiva. El analista Mario Paz Castaing destacó que aunque la integración interna ha tenido dificultades, el acuerdo con la UE representa un balón de oxígeno para Mercosur en un contexto de cuestionamientos internos.

El BID, por su parte, impulsa soluciones tecnológicas y administrativas para agilizar los pasos fronterizos y evitar procesos innecesarios y costosos. La vicepresidenta para países del BID, Anabel González, subrayó que la mejora integral de los cruces es tan importante como la infraestructura física.

El presidente paraguayo Santiago Peña enfatizó que el acuerdo debe ir más allá de la reducción de impuestos para convertirse en un motor de competitividad y atracción de inversiones en la región. Además, destacó el papel estratégico de América Latina como proveedor de alimentos, energía y minerales en la economía global.

El acuerdo entre Mercosur y la UE creará un mercado conjunto de más de 720 millones de personas, con un peso combinado de cerca del 25% del PIB mundial y el 35% del comercio global. Se espera que las exportaciones de la UE al Mercosur aumenten en un 39%, mientras que los países sudamericanos verán crecer sus envíos agroindustriales, energéticos y minerales.

La activación de este pacto, que tardó 26 años en concretarse, genera expectativa pero también incertidumbre sobre su implementación práctica. Paraguay podría ser uno de los principales beneficiados gracias a la complementariedad de su economía con la europea, en comparación con las más industrializadas Argentina y Brasil.

La integración interna de Mercosur aparece ahora como un requisito indispensable para aprovechar plenamente la apertura comercial con Europa y fortalecer el desarrollo económico en Latinoamérica.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS. Fuente original


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