Violencia y gobernanza criminal marcan elecciones en Colombia, alerta defensora del pueblo

Colombia atraviesa un momento crítico en su panorama político y social, con una escalada de violencia que afecta profundamente el proceso electoral. Iris Marín, defensora del Pueblo, advierte que existen territorios donde domina la gobernanza criminal, situación que pone en riesgo la libertad de los votantes y la seguridad de los candidatos.

En un contexto marcado por ataques y secuestros contra aspirantes a cargos públicos, la funcionaria señala que la violencia electoral actual es la más intensa desde la firma del acuerdo de paz en 2016. Ejemplos recientes incluyen el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido tras recibir disparos durante un evento en Bogotá, y el secuestro de la senadora indígena Aida Quilcué, además de otros candidatos y sus escoltas.

Marín destaca que, aunque la atención internacional se concentra en las elecciones presidenciales, las organizaciones criminales focalizan su poder en las elecciones legislativas, especialmente en los comicios para la Cámara de Representantes y las curules de paz, que son vitales para mantener el control territorial. “Necesitan la gobernanza territorial para mantener su control sobre la población y el dominio de los recursos y de las economías legales e ilegales”, afirma.

La defensora subraya que la violencia no afecta a todos por igual: las mujeres y los candidatos a las curules de paz enfrentan mayores riesgos. La expansión territorial de los grupos armados y la fragmentación del mapa criminal son factores claves que alimentan la violencia. En muchas regiones, las instituciones estatales no logran ejercer control efectivo, lo que limita la participación política en condiciones equitativas.

Este escenario desafiante se suma a una deuda histórica con los sectores más vulnerables, que siguen sin una representación política adecuada. La funcionaria hace un llamado a la concordia y a proteger el derecho al voto, esencial para la estabilidad democrática de Colombia y con repercusiones para toda Latinoamérica.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.


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