Sheinbaum asegura apoyo de aliados para aprobar reforma electoral clave en México

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, logró un compromiso formal de sus aliados políticos para votar a favor de la reforma electoral alternativa, conocida como el plan b, que se debate esta semana en el Senado. Este acuerdo busca restaurar la unión en la coalición oficialista integrada por Morena, Partido Verde (PVEM) y Partido del Trabajo (PT), tras el fracaso de la primera iniciativa.

El documento firmado el 13 de marzo por los dirigentes y coordinadores parlamentarios de los tres partidos establece seis compromisos, entre ellos votar favorablemente en el Senado, la Cámara de Diputados y los congresos locales para lograr la aprobación constitucional. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y la consejera jurídica de la Presidencia, Esthela Damián, también respaldan el pacto.

La firma se dio luego de una reunión de más de cinco horas en Palacio Nacional el 11 de marzo, tras el rechazo inicial en la Cámara de Diputados. Según testimonios, Sheinbaum advirtió que el éxito de este plan b es determinante para la continuidad de la alianza Morena, PVEM y PT, que proyectan competir juntos en las elecciones intermedias de 2027 y presidenciales de 2030.

El plan b incluye cuatro ejes fundamentales: eliminar privilegios y gastos excesivos en congresos locales y ayuntamientos; redirigir esos recursos a obra pública y programas sociales; ampliar los mecanismos de democracia directa como la consulta popular y la revocación de mandato; y fortalecer una democracia más participativa y austera.

El acuerdo también compromete a los partidos a promover activamente la reforma en medios y entre sus bases, así como a impulsar reformas a la legislación secundaria para optimizar el sistema electoral. Además, acuerdan reducir el gasto del Senado de la República hasta un 15% en 2026, lo que implica un recorte aproximado de 765 millones de pesos respecto al presupuesto actual.

Otro compromiso es que ningún dirigente de Morena, PVEM o PT, a nivel nacional, estatal o municipal, perciba un salario superior al de la presidenta, que actualmente es de 138 mil pesos mensuales netos.

El pacto incluye cláusulas para mantener un diálogo constante y complementa acuerdos previos dentro de la coalición, entrando en vigor de inmediato.

Esta reforma electoral es clave para el futuro político de México y tiene impacto en la estabilidad y gobernabilidad regional, dado el peso político de Morena y sus aliados en Latinoamérica.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.


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