En un giro que impacta la política mexicana y puede resonar en Latinoamérica, el Partido del Trabajo (PT) frenó la intención de adelantar la consulta de revocación de mandato de la presidenta Claudia Sheinbaum para que coincida con las elecciones de 2027. Este bloqueo, protagonizado por solo seis senadores del PT, obligó a Morena a aprobar una versión reducida del plan B de reforma electoral sin su punto medular.
La reforma, que será enviada ahora a la Cámara de Diputados, solo incluye tres modificaciones: reducción de regidurías en ayuntamientos, límites al gasto en congresos estatales y que altos funcionarios electorales ganen menos que la presidenta. Esta versión menor no cumple con los objetivos iniciales de Sheinbaum, como la reducción del financiamiento a partidos, la reconfiguración de la representación proporcional ni un menor gasto electoral.
Tras meses de negociación y un compromiso firmado en Gobernación, el PT se mantuvo firme en rechazar la modificación del artículo 35 constitucional para permitir que la revocación de mandato ocurra el mismo día de las elecciones federales y locales del 6 de junio de 2027, además de eliminar la restricción para que la presidenta haga campaña en los 60 días previos a la consulta.
El PT propuso que la revocación se realizara en agosto de 2027, pero Morena y el gobierno lo rechazaron. Por ello, el artículo 35 quedó sin cambios y la consulta solo podrá convocarse entre octubre y diciembre de 2027, para efectuarse en abril de 2028.
El líder del PT, Alberto Anaya, expresó en el Senado: El PT va a acompañar en lo general esta iniciativa de ley y de modificación de la Constitución. Estaremos a favor. Pero nos separamos del contenido del dictamen en lo que se refiere al artículo 35 de la Constitución
, lo que fue aplaudido por las bancadas opositoras del PAN, PRI y MC, que han advertido sobre la afectación a la equidad electoral.
Este nuevo revés se suma al fracaso de la primera iniciativa de Sheinbaum en la Cámara de Diputados, perfilando una reforma electoral menor y que limita la capacidad de la presidenta para impulsar cambios profundos en el sistema electoral mexicano.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS México. Fuente original.
