Las autoridades federales de Estados Unidos han abierto investigaciones penales contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, por supuestos vínculos con narcotraficantes. Según reporta The New York Times, dos fiscalías federales ubicadas en Manhattan y Brooklyn, Nueva York, lideran las pesquisas que involucran a fiscales especializados en narcotráfico internacional y agentes de la DEA y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).
El foco de la investigación incluye la revisión de posibles encuentros entre Petro y narcotraficantes, así como la posible solicitud de donaciones ilícitas para su campaña presidencial. Estas pesquisas, en etapas iniciales y con carácter independiente entre sí, aún no han definido si se presentarán cargos formales.
El presidente colombiano ha negado reiteradamente cualquier relación con el narcotráfico. En respuesta a la noticia, Petro afirmó que en Colombia no existe ninguna investigación en su contra por este motivo y subrayó que su campaña política rechazó donaciones tanto de narcotraficantes como de banqueros. Además, aseguró que estos procesos en EE. UU. servirán para desmentir acusaciones de la extrema derecha colombiana.
Las investigaciones ocurren en un contexto tenso entre Petro y el gobierno estadounidense. En octubre de 2025, el Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó a Petro, su esposa y su hijo mayor, acusándolos de vínculos con el narcotráfico. También incluyó en sanciones al ministro del Interior, Armando Benedetti, tras filtraciones que relacionaban su campaña con el escándalo del Proceso 8.000 en Colombia.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) justificó las sanciones alegando un aumento récord en la producción de cocaína durante la Administración Petro y beneficios otorgados a organizaciones narco-terroristas. Petro ha defendido que el crecimiento de la producción de cocaína ha sido menor que en gobiernos anteriores y que las incautaciones de droga han aumentado bajo su mandato.
Estas investigaciones no parecen haber sido impulsadas directamente por la Casa Blanca. Sin embargo, mantienen la atención sobre la estrecha vigilancia estadounidense hacia la política colombiana, en un contexto de relaciones complejas, especialmente con el expresidente Donald Trump, con quien Petro tuvo una relación tensa durante 2025.
La situación está en desarrollo y representa un punto crítico para la estabilidad política y la cooperación antidrogas en Latinoamérica.
Información basada en reportes publicados por El País.
