El Salvador ha dado un paso contundente en su lucha contra la criminalidad al aprobar la prisión perpetua para menores de edad implicados en delitos graves como homicidio, violación y terrorismo. La medida fue aprobada por la Asamblea Legislativa el 26 de marzo de 2026 y forma parte de un paquete legal que refuerza el combate contra las pandillas, bajo el gobierno del presidente Nayib Bukele.
La reforma a la Ley Penal Juvenil elimina el procedimiento especial para menores en casos graves y permite la imposición de cadena perpetua, aunque establece revisiones periódicas para evaluar la rehabilitación y el riesgo, contemplando la posibilidad de libertad controlada.
La iniciativa fue respaldada por 58 de los 60 diputados y entrará en vigencia ocho días después de su publicación en el Diario Oficial. Ernesto Castro, presidente de la Asamblea Legislativa, afirmó que con esta medida se busca brindar seguridad a las familias salvadoreñas, asegurando que estos criminales no volverán a la calle.
Por otro lado, el Congreso también modificó el Código Penal para asignar competencia exclusiva a los juzgados de lo Criminal en procesos contra adultos y menores que enfrenten penas de prisión perpetua. Estos tribunales serán responsables de revisar las condenas y podrán otorgar libertad controlada a menores tras 25 años de prisión cumplidos, y a adultos después de 30 a 40 años.
Hasta ahora, la máxima condena en El Salvador era de 60 años, con posibilidades de reducción por buena conducta o trabajos comunitarios. La nueva normativa coincide con la prórroga por 30 días del régimen de excepción que permite detenciones sin orden judicial, vigente desde hace cuatro años en el marco de la guerra contra las pandillas.
Según datos oficiales, más de 91 mil presuntos pandilleros han sido detenidos en este periodo, aunque aproximadamente 8 mil han sido liberados por falta de pruebas. Organizaciones de derechos humanos advierten que aún existen personas inocentes detenidas bajo esta política.
Esta reforma representa un cambio significativo en la política criminal en El Salvador y tendrá repercusiones en la región, especialmente en países latinoamericanos que enfrentan problemas similares de violencia juvenil y crimen organizado.
Información basada en reportes publicados por Deutsche Welle. Fuente original
