En un escenario político donde la consolidación del poder parece reservada para grandes fuerzas, el Partido del Trabajo (PT) de México demuestra que el tamaño no siempre define la relevancia. Bajo la dirección de Alberto ‘El Profe’ Anaya, el PT ha logrado posicionarse como un actor clave frente a Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum.
Con apenas seis escaños en el Senado, el PT logró bloquear la propuesta de reforma electoral promovida por Sheinbaum, que buscaba adelantar la consulta de revocación de mandato a 2027. Este movimiento ha asegurado la estabilidad de la coalición oficialista de cara a las elecciones del próximo año, donde se renovarán 17 gubernaturas y numerosos cargos públicos vitales para mantener la mayoría calificada en el Congreso. Esta mayoría permitiría al oficialismo aprobar reformas legales y constitucionales sin obstáculos durante el resto del mandato de Sheinbaum.
El PT nació en 1990 como una respuesta a la hegemonía del PRI, con una ideología de izquierda y un símbolo marcado por una bandera roja y una estrella amarilla. Su líder, Alberto Anaya, economista y activista estudiantil, comprendió desde el inicio que su partido no podría competir solo en las urnas, por lo que se especializó en construir alianzas estratégicas. Primero con el PRD, luego con Andrés Manuel López Obrador durante su transición política y finalmente con Morena.
Esta alianza pragmática ha mantenido al PT como un pilar legislativo desde 2018, pero con una agenda propia y autonomía clara, evidenciada durante la negociación de la reforma electoral. El PT rechazó cambios que podrían haber debilitado su modelo de sobrevivencia, basado en mantener un mínimo del 3% de votos para conservar el registro y la disciplina en la negociación política.
En 2026, el PT opera con un presupuesto público de 670 millones de pesos, el más bajo entre los partidos, pero suficiente para sostener su estructura política bajo el liderazgo de Anaya. El partido ha estado al borde de perder su registro en varias ocasiones, pero ha conseguido sobrevivir gracias a maniobras legales y estratégicas, como en 2015 cuando recuperó el registro tras impugnar resultados electorales en Aguascalientes.
Alberto Anaya, conocido como ‘El Profe’ por su pasado en la creación de Centros de Desarrollo Infantil (Cendis) en Nuevo León, mantiene un perfil bajo pero firme, interviniendo solo cuando la situación lo exige. Su liderazgo ha convertido al PT en un actor indispensable en la política mexicana, manteniendo su relevancia a pesar de su tamaño reducido.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.
