La extradición de Celso Gamboa, exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, a Estados Unidos representa un hecho sin precedentes en la región. Gamboa, acusado de participar en el tráfico internacional de cocaína, fue enviado a Texas bajo la recién implementada reforma judicial costarricense que facilita la entrega de nacionales con cargos de narcotráfico a otros países.
El traslado se realizó este viernes con estrictas medidas de seguridad: Gamboa viajó esposado, protegido con casco y chaleco antibalas, escoltado por agentes de Costa Rica y Estados Unidos. En Estados Unidos, enfrentará cargos por conspiración y tráfico de drogas en un tribunal federal del Distrito Este de Texas.
Este procedimiento marca la primera aplicación de una reforma aprobada en 2025, diseñada para combatir el crimen organizado y las bandas narcotraficantes que han elevado los índices de violencia en Costa Rica a niveles históricos.
Celso Gamboa, de 49 años, fue destituido en 2018 tras acusaciones de corrupción. Con una carrera de dos décadas en cargos vinculados a la seguridad, su caída ha generado gran impacto en la política local. Se le vincula con redes criminales, no por participación directa, sino por su conocimiento profundo del sistema de seguridad y justicia.
La captura de Gamboa ocurrió en San José, en conjunto con Edwin López, alias ‘Pecho de rata’, otro acusado en la operación antidrogas. López fue arrestado en una comunidad del Caribe sur de Costa Rica, donde supuestamente dirigía envíos de drogas y operaciones de lavado de dinero.
Autoridades de Costa Rica y Estados Unidos han destacado la extradición como un paso crucial en la cooperación bilateral para enfrentar los cárteles que operan en Centro y Sudamérica. El fiscal general Carlo Díaz calificó la acción como “un hito” en la lucha contra el narcotráfico, mientras que Michael Soto, director de la Policía Judicial, la definió como un “reacomodo” de las estructuras criminales en el país.
La diputada oficialista Pilar Cisneros, promotora de la reforma judicial, afirmó que la extradición de una figura tan relevante como Gamboa envía un mensaje claro y contundente contra el crimen organizado. Cisneros sugirió que este caso expone la posible permisividad del Poder Judicial con estas redes y advirtió sobre la implicación de otros actores políticos o judiciales en las actividades ilícitas.
En una entrevista reciente, Gamboa manifestó su disposición a colaborar con las autoridades estadounidenses y aportar información sobre redes criminales, siempre que se garantice la seguridad de su familia. Además, hizo una controvertida predicción sobre el destino del presidente Rodrigo Chaves, aunque sin ofrecer detalles concretos.
La extradición de Celso Gamboa pone en evidencia los desafíos estructurales que enfrenta Costa Rica en su sistema judicial y en la lucha contra el narcotráfico, además de abrir un nuevo capítulo en la cooperación regional contra el crimen organizado.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.
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