La Fiscalía de Colombia llevó a cabo un operativo cerca de Bogotá para desarticular una convención clandestina dedicada a peleas de perros, evento que involucraba a participantes de varios países latinoamericanos. En el municipio de La Calera, en la vereda Aurora Alta, se intervino una finca donde se halló un cuadrilátero de madera usado para las peleas y se rescataron a 12 perros en malas condiciones de salud.
Durante el allanamiento, las autoridades también encontraron dos perros muertos con signos evidentes de violencia. Cuatro de los perros estaban destinados a ser utilizados como carnadas para iniciar las peleas, y seis mostraban evidencias claras de maltrato prolongado. Un afiche publicitario del evento describía a los animales como “psicópatas”, “cazadores” y “sin tolerancia”, promoviendo la violencia entre caninos de diversas procedencias.
En total, fueron capturadas 13 personas: nueve extranjeros provenientes de Ecuador, Venezuela y República Dominicana, y cuatro colombianos, entre ellos un veterinario y el presunto organizador del evento. Este último habría coordinado la convocatoria a través de grupos cerrados y redes sociales, además de manejar un sistema ilegal de apuestas con cobros que oscilaban entre 200.000 y 300.000 pesos colombianos (aproximadamente 50 a 80 dólares) para ingresar.
Los detenidos aceptaron cargos por “muerte animal” y “lesiones que menoscaban gravemente la salud o integridad física del animal”. Actualmente permanecen en detención el veterinario Carlos Cifuentes y el organizador Juan Esteban León Ramírez mientras continúa la investigación.
El operativo representa un avance importante en la lucha contra el maltrato animal en Colombia. Las peleas de perros están prohibidas en el país bajo la Ley Ángel de 2025, que establece penas de prisión de hasta cuatro años y multas de hasta 60 salarios mínimos legales vigentes, equivalentes a 105 millones de pesos colombianos.
La senadora y activista animalista Andrea Padilla calificó la acción como “un golpe histórico a una red criminal internacional” y destacó que es la primera vez que se logra una operación de esta magnitud contra peleas clandestinas en Colombia, tras 20 años de activismo en el tema.
Este caso refleja la importancia de fortalecer los mecanismos de control y sanción en Latinoamérica para erradicar prácticas ilegales que atentan contra el bienestar animal y generan redes criminales transnacionales.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS. Fuente original.
