Ante la grave crisis de seguridad que afecta Haití desde 2018, el Alto Mando de las Fuerzas Armadas ha declarado la «Condición D», su máxima alerta militar, a partir del lunes 6 de abril de 2026. Esta medida responde al aumento de la violencia protagonizada por bandas criminales que controlan gran parte de Puerto Príncipe y otras zonas del país.
La decisión se anunció tras la llegada de los primeros efectivos de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) de la ONU, desplegados para enfrentar a los grupos armados. El mismo día, la Policía Nacional de Haití reportó enfrentamientos con pandilleros en Artibonito, región al norte de la capital donde el domingo anterior una masacre dejó al menos 70 muertos, atribuida al grupo Gran Grif.
El Alto Mando ordenó estrictas medidas inmediatas: suspensión de permisos y vacaciones, llamado a filas para todos los militares desde las 8:00 a.m. del lunes, uso obligatorio del uniforme reglamentario y control riguroso de vehículos y personal en las bases militares. Además, se establece vigilancia continua y una política de tolerancia cero frente a cualquier negligencia, bajo el amparo del Código de Justicia Militar.
Los comandantes deben presentar en 24 horas informes detallados sobre necesidades logísticas para garantizar autonomía operativa por 30 días. Estas acciones buscan preparar al ejército para operaciones inminentes contra las pandillas que azotan el país.
La crisis de seguridad haitiana se ha caracterizado por ataques armados, masacres y delitos violentos que afectan a la población y generan inestabilidad regional. La escalada en Haití representa un desafío directo para la estabilidad y seguridad en Latinoamérica, dado el impacto migratorio y social que la violencia podría generar en la región.
Información basada en reportes publicados por EFE. Fuente Original
