La crisis política en Estados Unidos que afecta la seguridad aeroportuaria puede repercutir en Latinoamérica, dada la importancia de los vuelos entre ambas regiones. El expresidente Donald Trump anunció que designará a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para manejar los controles de seguridad en aeropuertos estadounidenses si el Congreso no aprueba fondos para la Autoridad de Seguridad en el Transporte (TSA).
Desde febrero, los agentes de la TSA no han recibido salarios debido a la negativa demócrata de financiar la agencia, como parte de un rechazo a las políticas migratorias agresivas impulsadas por Trump. Esta situación ha provocado ausencias y renuncias masivas, generando largas filas y demoras en aeropuertos clave como Atlanta, Nueva York y Nueva Orleans.
Trump expresó en su red social Truth Social que si los demócratas no aprueban el financiamiento, enviará a sus «brillantes y patriotas agentes de ICE» para restablecer la seguridad. La propuesta surge tras el quinto rechazo del Senado a financiar el Departamento de Seguridad Nacional, que mantiene un cierre parcial que afecta al TSA y otras agencias.
La disputa tiene raíces en las redadas migratorias masivas ordenadas por Trump en Minnesota, que causaron dos muertes y un fuerte rechazo a nivel político, especialmente por la atención puesta en la comunidad somalí. Trump acusó a esta comunidad de fraude y vinculó a figuras políticas locales como la congresista Ilhan Omar con la corrupción y el deterioro del estado.
A pesar del cierre parcial, ICE y agencias migratorias continúan operando gracias a fondos aprobados en leyes presupuestarias recientes. Trump aseguró que ICE aplicará «medidas de seguridad sin precedentes», incluyendo arrestos inmediatos a inmigrantes ilegales, enfatizando su enfoque en personas provenientes de Somalia.
La situación sigue en desarrollo, con una moción demócrata pendiente para financiar exclusivamente al TSA y reabrir parcialmente el Departamento de Seguridad Nacional, mientras que el debate político continúa aumentando la incertidumbre en la seguridad aeroportuaria estadounidense.
Información basada en reportes publicados por EFE.
