La administración de Gustavo Petro enfrenta una seria investigación en Estados Unidos que pone en riesgo no solo su legado, sino también la estabilidad política de Colombia y su relación con Washington. Dos fiscalías federales de EE UU, ubicadas en Manhattan y Brooklyn, están examinando posibles vínculos del presidente con el narcotráfico, según fuentes anónimas citadas por The New York Times.
El momento es crítico para Colombia, que se prepara para la primera vuelta presidencial el próximo 31 de mayo, en la que Petro busca asegurar una transición hacia su sucesor político. Esta investigación ha reforzado las acusaciones de la oposición, que desde hace tiempo ha insinuado sin pruebas claras la conexión del mandatario con el crimen organizado.
Petro reaccionó a las noticias negando categóricamente cualquier relación con narcotraficantes y aseguró en su cuenta de X que “nunca en mi vida he hablado con un narcotraficante” y que sus campañas se financian sin aceptar dinero de banqueros o narcotraficantes. La embajada colombiana en Washington también pidió cautela al referirse a información no verificada y recordó que ninguna autoridad ha emitido notificaciones formales.
Además de fiscales, en las investigaciones participan agentes de la DEA y del Departamento de Seguridad Nacional. Aunque Petro no es el objetivo principal, ha sido catalogado como “objetivo prioritario” en las pesquisas desde 2022, las cuales incluyen entrevistas con informantes confidenciales y exploran la posibilidad de que el presidente haya solicitado fondos vinculados al narcotráfico para su campaña presidencial de 2022.
El caso aún está en una etapa inicial sin acusaciones formales, pero su impacto político es significativo. La oposición, liderada por figuras como Paloma Valencia, ha exigido que EE UU esclarezca los hechos para determinar la veracidad de las sospechas.
Históricamente, Petro ha enfrentado cuestionamientos por presuntas conexiones criminales relacionadas con familiares cercanos, aunque siempre ha negado cualquier irregularidad.
Este episodio también pone en duda la reciente reconciliación diplomática entre Petro y el expresidente Donald Trump, y abre interrogantes sobre la posible influencia de EE UU en la próxima elección colombiana.
Información basada en reportes publicados por El País.
