Duelo nacional en Chile por la muerte de carabinero baleado en el sur

La seguridad pública en Chile enfrenta un duro golpe tras el fallecimiento del sargento segundo Javier Figueroa Manquemilla, quien fue baleado en la cabeza durante un procedimiento policial el 11 de marzo en Puerto Varas, el mismo día en que asumió la nueva administración presidencial. Tras ocho días con muerte cerebral, el carabinero murió en un hospital de Puerto Montt, a unos 1.000 kilómetros al sur de Santiago.

El presidente José Antonio Kast decretó tres días de duelo nacional en honor a Figueroa, primer mártir institucional de su gobierno, y envió a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, para acompañar a la familia y supervisar la investigación en curso para capturar al agresor y sus cómplices.

El ataque ocurrió cuando Figueroa y un compañero respondieron a una denuncia por consumo de alcohol en la vía pública. Fueron recibidos a tiros cerca de la línea férrea en el ingreso sur de Puerto Varas. El disparo que impactó a Figueroa llevó a su hospitalización inmediata y posterior diagnóstico de muerte cerebral.

El presidente Kast afirmó que «atacar a un carabinero es atacar a Chile entero» y advirtió que «atacar a un carabinero parte con insultos, parte con agresiones físicas, parte deteriorando la imagen de los carabineros, y eso tendrá consecuencias». Además, informó que el carabinero fallecido era donante de órganos.

La ministra Steinert indicó que la investigación sigue «con firmeza» y con la colaboración tanto de la Policía de Investigaciones como de Carabineros. El general director Marcelo Araya aseguró que no cesarán en la búsqueda de los responsables.

Javier Figueroa tenía 36 años, 15 años de servicio en Carabineros y había sido ascendido a sargento segundo en noviembre de 2025. Desarrolló toda su carrera en Puerto Varas, una ciudad conocida por su atractivo turístico. Estaba casado con una funcionaria policial y era padre de un niño de siete años. Es el mártir número 1.255 de la institución fundada en 1927.

Este suceso representa un desafío importante para el gobierno chileno en materia de seguridad pública, un tema con amplio impacto en la estabilidad social de la región. La respuesta institucional refleja la gravedad con que se toma el atentado y la intención de prevenir futuros ataques contra las fuerzas del orden.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS. Fuente original


Scroll al inicio