La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, realizó una profunda reestructuración en la cúpula militar del país el jueves 19 de marzo de 2026. Este movimiento se produjo apenas 24 horas después de la remoción del ministro de Defensa, Vladimir Padrino, un personaje clave durante el gobierno de Nicolás Maduro.
Entre los cambios más destacados está la sustitución del general en jefe Domingo Hernández Lares, segundo al mando de la Fuerza Armada, por el mayor general Rafael Prieto Martínez, hasta entonces inspector general de la institución.
Rodríguez anunció a través de sus redes sociales la conformación del nuevo Alto Mando Militar, que acompañará al nuevo ministro de Defensa, Gustavo González López. Este último fue nombrado ministro tras haber dirigido la guardia presidencial y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), agencia conocida por su capacidad operativa.
La presidenta interina asumió el cargo tras la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense a inicios de enero. Desde entonces, ha impulsado reformas significativas, incluyendo la apertura del sector petrolero a empresas internacionales y una ley de amnistía para presos políticos.
La Fuerza Armada ha expresado su respaldo a las nuevas autoridades y a las políticas implementadas, que revierten dos décadas de gestión chavista.
Estos cambios en la estructura militar venezolano tienen implicaciones directas para la estabilidad y el futuro político de la nación, además de influir en las relaciones bilaterales con Estados Unidos y la región latinoamericana.
Información basada en reportes publicados por Deutsche Welle. Fuente original
