La política energética de México comienza a transformarse con la implementación de cuatro proyectos mixtos de exploración y extracción de hidrocarburos, que incluyen técnicas no convencionales como el fracking, y la incorporación de Cuauhtémoc Cárdenas al liderazgo estratégico del sector.
Bajo la administración de Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Energía encabezada por Luz Elena González, el país está ajustando sus normas ambientales y de inversión para consolidar el rediseño de su estrategia energética, que busca reducir la dependencia del gas importado de Estados Unidos.
El histórico líder de la izquierda mexicana, Cuauhtémoc Cárdenas, fue nombrado presidente de la Comisión Consultiva del Petróleo, un organismo encargado de analizar las tendencias y condiciones del mercado energético nacional e internacional y asesorar a Petróleos Mexicanos (Pemex). Este movimiento estratégico coincide con la intención de abrir el sector al uso de fractura hidráulica, una técnica que había sido rechazada en años recientes.
Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, subrayó que la comisión tendrá entre sus prioridades definir “las reglas sobre las cuales se va a definir la protección del medio ambiente, el cuidado del agua, la garantía de las asociaciones privadas” para fortalecer la soberanía energética en materia de gas, dada la alta dependencia de Estados Unidos.
La nueva regulación busca dar certeza a los inversionistas y destrabar decisiones pendientes para la exploración de gas en regiones como Coahuila, Tamaulipas y Veracruz. Aunque el término ‘fracking’ ha sido evitado públicamente, la Secretaría de Energía y Sheinbaum han reconocido que está en evaluación su reactivación para incrementar la producción nacional.
La fracturación hidráulica genera controversia por su uso intensivo de químicos y agua, pero México cuenta con yacimientos potenciales que requieren esta técnica para su aprovechamiento.
Por ahora, no hay anuncios oficiales definitivos, pues continúan afinándose las normativas ambientales y las reglas para coinversiones público-privadas que permitan avanzar en la explotación energética con garantías.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS México. Leer noticia original.
