La reciente aparición de una bomba en territorio colombiano, presuntamente lanzada desde Ecuador, ha generado un nuevo foco de tensión entre ambos países vecinos. Ante este incidente, los ministros de Defensa, Pedro Sánchez de Colombia y Gian Carlo Loffredo de Ecuador, mantuvieron una reunión virtual de 90 minutos para acordar una investigación conjunta.
Colombia acusa a Ecuador de lanzar un artefacto explosivo desde un avión que cayó en su lado de la frontera, mientras que el presidente ecuatoriano Daniel Noboa rechaza estas afirmaciones como «falsas». Pese a las discrepancias, ambos gobiernos buscan evitar una escalada diplomática y confirmaron el envío de una comisión técnica binacional para esclarecer los hechos.
El ministro Sánchez afirmó en redes sociales que la reunión fue «productiva, respetuosa y franca» y destacó que Ecuador negó cualquier intención de afectar territorio colombiano. Por su parte, Ecuador sostiene que la operación militar que originó la bomba fue legítima y realizada en su espacio aéreo.
Las Fuerzas Militares colombianas coinciden en que el punto de impacto inicial se ubicó del lado ecuatoriano, donde se encontró la espoleta del artefacto, pero advierten que la bomba pudo desviarse y caer en Colombia por efecto físico, sin intención deliberada. El artefacto es una bomba de caída libre tipo MK, comúnmente fabricada en Estados Unidos y Brasil, pesada y sin guía electrónica.
Un campesino local reportó haber escuchado aviones ecuatorianos el 3 de marzo y posteriormente encontró la bomba sin estallar cerca de su vivienda en el municipio colombiano de Ipiales. El artefacto fue destruido controladamente por expertos en explosivos mientras continúa la investigación para establecer detalles sobre su origen y trayectoria.
Este episodio ocurre en medio de una guerra arancelaria y tensiones políticas entre los presidentes Gustavo Petro y Daniel Noboa, y en paralelo a una campaña militar ecuatoriana apoyada por Estados Unidos contra grupos ilegales en la frontera.
Además, Colombia informó la detención del narcotraficante ecuatoriano Ángel Aguilar, vinculado al asesinato del candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio en 2023, lo que el gobierno colombiano destacó como resultado de la cooperación trilateral con Ecuador y México.
El gobierno ecuatoriano insiste en resolver las diferencias por vías diplomáticas y señala que cualquier ataque aéreo debería estar registrado en radares, algo que según exfuncionarios no ocurrió. En 2008, ambos países enfrentaron una crisis similar que casi derivó en conflicto armado.
La situación permanece en desarrollo, con ambos países comprometidos a investigar y evitar una escalada que afecte la estabilidad regional.
Información basada en reportes publicados por DW. Fuente original
