La negativa de la OTAN a apoyar a Estados Unidos en la crisis de seguridad en el estrecho de Ormuz, bloqueado por la guerra con Irán, generó fuertes críticas del presidente Donald Trump. En una reunión con el primer ministro irlandés, Micheál Martin, Trump calificó esta actitud como un «error muy tonto» y cuestionó el compromiso de la alianza con Washington.
Trump enfatizó que, pese a que muchos países coinciden con la postura de EE.UU. frente a la amenaza nuclear iraní, se rehúsan a brindar asistencia militar. «No necesitamos demasiada ayuda y, en realidad, no necesitamos ninguna ayuda», afirmó el mandatario, asegurando que las fuerzas estadounidenses han «diezmado» al ejército iraní.
El rechazo de los aliados se hizo evidente luego de la propuesta de Trump para formar una coalición militar que garantice la libre navegación en Ormuz, una ruta estratégica para el petróleo mundial. Representantes de la Unión Europea, Alemania, Australia, Canadá y Japón descartaron participar argumentando que no es un conflicto iniciado por ellos ni está dentro de sus competencias.
En su cuenta de Truth Social, Trump declaró con énfasis: «Como presidente de los Estados Unidos de América, el país más poderoso del mundo, ¡NO NECESITAMOS LA AYUDA DE NADIE!». Criticó la relación unilateral con la OTAN, recordando que EE.UU. invierte miles de millones de dólares anuales para proteger a sus miembros sin recibir apoyo equivalente.
Esta situación genera incertidumbre sobre la cooperación internacional en la región de Medio Oriente, donde el bloqueo en Ormuz afecta el flujo energético global, un asunto relevante para Latinoamérica dada la dependencia del mercado petrolero internacional.
Información basada en reportes publicados por EFE.
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