La renovación parcial del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) en México representa un movimiento clave dentro de la agenda política de la Cuarta Transformación (4T). La Cámara de Diputados prepara la convocatoria para elegir a tres nuevos consejeros que asumirán el cargo a partir del 4 de abril, cuando se vencen los mandatos de Claudia Zavala, Dania Ravel y Jaime Rivera.
Este proceso se llevará a cabo simultáneamente con la discusión en el Senado del llamado plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Mientras tanto, el INE operará durante casi un mes con solo ocho de sus once integrantes habituales.
El oficialismo, representado por Morena, el Partido Verde y el PT, busca colocar en estos puestos a consejeros alineados con sus intereses políticos, tras las críticas que han dirigido al trío saliente por sus resoluciones y votos que han sido percibidos como adversos al actual gobierno. Sheinbaum ha señalado que estos consejeros han promovido decisiones contrarias a la voluntad popular, citando como ejemplo la anulación de 800 casillas en una elección judicial el año pasado.
Nombrados en 2017 bajo un acuerdo entre PRI, PAN y PRD, Zavala, Ravel y Rivera son asociados con el exconsejero Lorenzo Córdova, figura polémica para la 4T. Sus decisiones también han generado fricciones con Guadalupe Taddei, la actual presidenta del INE, considerada cercana al gobierno actual.
En una reciente conferencia, Sheinbaum expresó su esperanza de que los nuevos integrantes no busquen “una promoción personal”, sino que contribuyan a fortalecer la democracia y la transparencia electoral. Además, advirtió que, de aprobarse la reforma electoral, los consejeros deberán ajustar sus remuneraciones y renunciar a bonos y beneficios adicionales.
Para que los nombramientos se concreten, la Cámara de Diputados debe aprobarlos con mayoría calificada, lo que implica el consenso de Morena y sus aliados. De hecho, la votación conjunta de estos cargos fue parte de las conversaciones políticas para avanzar con la reforma electoral.
Este proceso de designación será más acelerado que en ocasiones anteriores. La convocatoria se emitirá apenas dos semanas antes de la salida de los consejeros salientes y el registro de aspirantes se limitará a tres días, del 23 al 25 de marzo. La evaluación y selección concluirán a más tardar el 28 de abril, tras un proceso que incluirá la conformación de un comité técnico de tres especialistas designados por la Junta de Coordinación Política.
