Bolsonaro busca prisión domiciliaria tras hospitalización por pulmonía

La situación de Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil condenado a 27 años de prisión por golpismo, ha vuelto a poner en debate la posibilidad de que cumpla su condena en prisión domiciliaria. Actualmente, Bolsonaro se encuentra hospitalizado en cuidados intensivos en Brasilia debido a una pulmonía aguda, aunque los médicos informan una mejoría y prevén que pueda ser trasladado a planta antes del fin de semana.

Este martes, los abogados del exmandatario presentaron una nueva solicitud para que se le conceda la prisión domiciliaria. La petición fue reforzada con una reunión entre el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente y abogado defensor, y el juez Alexandre de Moraes, responsable del caso. Aunque Moraes ha rechazado previamente estas solicitudes, se comprometió a evaluar esta nueva petición sin fijar un plazo para una decisión.

Flávio Bolsonaro expresó preocupación por el posible deterioro de la salud de su padre debido a su permanencia en la cárcel, específicamente en el 19.º Batallón, un área reservada a militares dentro de una prisión de máxima seguridad conocida como Panpudinha.

La familia, abogados y aliados políticos han intensificado sus esfuerzos para lograr que Bolsonaro cumpla la condena en arresto domiciliario. Esta posición cuenta con el respaldo de dos de los principales diarios brasileños. El diario O Globo señaló que la condición de salud del expresidente justifica su estancia en casa, siempre bajo reglas estrictas y vigilando que regrese a prisión ante cualquier incumplimiento. Por su parte, Estadão considera que la prisión domiciliaria es la medida jurídica más humana y adecuada dada la situación médica de Bolsonaro.

Bolsonaro ya estuvo bajo arresto domiciliario durante su prisión preventiva, pero violó reiteradamente las condiciones, incluyendo un intento de retirar la tobillera electrónica que llevaba puesta, hecho que genera las reticencias del juez Moraes. Además, el magistrado ha señalado que la condena tiene un efecto disuasorio para quienes podrían intentar actos similares.

El expresidente está ingresado desde el viernes en un hospital privado de Brasilia, donde recibe tratamiento con antibióticos intravenosos y fisioterapia. Desde la puñalada sufrida en 2018 durante un acto de campaña, Bolsonaro arrastra problemas de salud que incluyen daños graves en el aparato digestivo, crisis de hipo y reflujo gástrico, que provocaron la actual pulmonía bilateral. Su equipo médico ha detallado que presenta antecedentes de neumonías por aspiración recurrentes, apnea obstructiva del sueño grave, inestabilidad postural y consumo continuo de múltiples medicamentos.

El pasado enero, Bolsonaro ya estuvo hospitalizado para una cirugía de hernia. Quienes apoyan su traslado a prisión domiciliaria también recuerdan el caso del expresidente Fernando Collor de Mello, que cumple una pena de ocho años por corrupción en arresto domiciliario.

La decisión sobre la solicitud seguirá siendo evaluada por el Supremo Tribunal Federal, en un contexto político tenso dado que Flávio Bolsonaro es una figura destacada de la derecha brasileña y candidato para las próximas elecciones.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.
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