El Caribe colombiano vive un cambio significativo en su mapa político. El clan Torres, aliado cercano del Gobierno de Gustavo Petro, consolida su fortaleza en el Atlántico al obtener una representación destacada en las recientes elecciones legislativas.
Con una estrategia que dividió sus votos entre el Pacto Histórico y el Partido Liberal, los Torres aseguraron dos curules en el Senado y dos de las siete que corresponden al Atlántico en la Cámara de Representantes. Este avance contrasta con el estancamiento del clan Char, tradicionalmente la fuerza política dominante en la región, que mantuvo dos senadores y tres representantes sin lograr crecimiento.
El profesor Diógenes Rosero, de la Universidad del Atlántico, señala que “esto es un monopolio que se ha convertido en un duopolio, o un oligopolio”, y explica que los Torres han capitalizado su cercanía con el Gobierno nacional, expandiendo no solo su presencia política sino también sus negocios vinculados a contratos estatales. En contraste, los Char enfrentan una reducción en recursos y proyectos, además de la pérdida de aliados clave como el senador Efraín Cepeda.
Un momento clave para los Torres fue en octubre, durante la consulta interna del Pacto Histórico, donde Pedro Flórez, senador oficialista y familiar de Euclides Torres, fue el candidato más votado con 180.000 sufragios. Jaime Santamaría, su compañero para la Cámara, también registró una votación significativa de 50.000 votos, asegurando su escaño.
Además, el clan apostó nuevamente al Partido Liberal. Camilo Torres, sobrino de Euclides, logró 122.000 votos y una curul en el Senado. Su compañera de fórmula en la Cámara, Jezmi Barraza, obtuvo 83.000 votos, consolidando una alianza regional en Soledad con la familia Barraza.
Los aliados Pulgar también aportaron a esta victoria: Yessid Pulgar, hermano del exsenador Eduardo Pulgar, alcanzó 147.000 votos para el Senado, y César Barrera obtuvo una curul en la Cámara. Winsner Sandoval, representante afrodescendiente, también consiguió un escaño gracias al apoyo de este grupo.
Mientras tanto, los Char conservaron parte de su influencia a través de tres curules para la Cámara bajo la lista abierta de Cambio Radical, con figuras como Estefanel Gutiérrez, Welfran Mendoza y Samir Radi.
Este reacomodo en el Atlántico tiene implicaciones para la política nacional y local, pues podría modificar la distribución del poder en cargos ejecutivos regionales en el próximo año electoral.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS América Colombia. Fuente original
