María Corina Machado, reconocida líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, ha fortalecido sus vínculos con sectores conservadores y ultraconservadores a nivel internacional en los días previos a su regreso a Caracas. Su presencia en la toma de posesión del presidente chileno José Antonio Kast ha sido clave para consolidar esta estrategia.
En Santiago de Chile, Machado fue recibida con entusiasmo por la comunidad venezolana y recibió las llaves de la ciudad. Este evento sirvió además para conectar a la opositora con un importante grupo de líderes conservadores emergentes en América Latina y otras regiones.
En esta ocasión, la líder venezolana compartió con dirigentes del partido ultraconservador español Vox, recibió el respaldo del presidente argentino Javier Milei y de la mandataria costarricense Laura Fernández. También interactuó con miembros del grupo euroescéptico Patriotas por Europa y con Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, actualmente cumpliendo una condena por sedición.
Flavio Bolsonaro expresó en redes sociales que Machado “es siempre una inspiración para nosotros, que luchamos contra los retrocesos y el autoritarismo de las izquierdas”.
El politólogo Miguel Martínez Meucci, profesor en la Universidad Simón Bolívar, señala que varios de estos partidos apoyan con entusiasmo la lucha que lidera Machado, aunque matiza que su visión política se enmarca en un liberalismo clásico centrado en derechos individuales, democracia representativa y economía de mercado.
Machado ha mantenido durante años vínculos estrechos con políticos del Partido Republicano estadounidense, el movimiento MAGA y el liderazgo de Donald Trump. Además, antes del reciente ataque militar a Irán, sostuvo conversaciones con líderes israelíes como el primer ministro Benjamín Netanyahu y su canciller Gideon Saar para establecer alianzas estratégicas.
Estas posiciones han generado controversia en Europa. El politólogo Francisco Suniaga considera que la oposición venezolana, y Machado en particular, ha buscado apoyo en todos los frentes políticos disponibles, debido a la falta de respaldo de la izquierda global. Suniaga afirma que “la causa de la democracia en Venezuela no puede negarse ningún apoyo”.
Finalmente, en Santiago, Machado volvió a criticar al gobierno español, presidido por Pedro Sánchez, por su postura frente a la situación venezolana.
Información basada en reportes publicados por EL PAÍS. Fuente original
