José Antonio Kast instala su residencia en el histórico ala de La Moneda vinculada a Salvador Allende

José Antonio Kast, presidente de Chile desde marzo de 2026, cumplió una de sus primeras promesas: mudarse a residir en el Palacio de La Moneda junto a su esposa, María Pía Adriasola. Esta decisión marca un hito, pues es el primer mandatario chileno en 68 años que habita el palacio presidencial de forma permanente.

El traslado se concretó el 11 de marzo, tras la ceremonia de juramento en el Congreso en Valparaíso. Kast instaló su residencia en la planta superior, ala nororiente, un espacio cargado de historia y simbolismo, ya que fue en esta zona donde el expresidente socialista Salvador Allende pasó sus últimos momentos y se suicidó tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

Aunque La Moneda fue remodelada tras el bombardeo durante el golpe y fue reutilizada como sede de Gobierno desde 1980, el ala donde Kast reside corresponde al lugar exacto donde Allende se encontraba en 1973. Junto a la escalera más cercana está visible una placa que recuerda el sitio del suicidio del expresidente.

El nuevo presidente ha calificado a Allende como responsable de una de las mayores crisis políticas, económicas y sociales en Chile, y ha referido a su gobierno como una “dictadura”. Esta instalación en un lugar tan simbólico genera una fuerte carga política e histórica.

El dormitorio presidencial está ubicado en el espacio que antes ocupaba la secretaría privada de Allende y donde trabajaban sus asesoras más cercanas, entre ellas Beatriz Tati Allende, hija del expresidente. A la par, se localizaba el despacho de Allende, lo que subraya la importancia y la carga emocional del lugar.

El administrador del palacio, Julio Feres, explicó que la mudanza implicó llevar colchones, muebles, lámparas y otros enseres necesarios para que Kast pueda vivir allí cómodamente. La decisión responde además a razones logísticas y de seguridad, ya que la residencia familiar del presidente en Paine, al sur de Santiago, no ofrecía estas condiciones.

Kast ha defendido su decisión con argumentos de austeridad y eficiencia, afirmando que aunque el ahorro financiero pueda ser pequeño, el gesto enviará señales para cambiar conductas sociales.

Históricamente, otros mandatarios como Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Gabriel Boric han optado por arrendar residencias en Santiago, mientras que Sebastián Piñera siguió viviendo en su casa familiar. Kast rompe con esta tradición al preferir la residencia oficial.

Funcionarios que conocen La Moneda señalan que el sector noreste donde reside Kast es uno de los más luminosos y agradables del palacio, con vistas despejadas a la Plaza de la Constitución y calles principales, lo que favorece la habitabilidad.

Este cambio en la residencia presidencial chilena conlleva una fuerte carga simbólica para Latinoamérica, considerando la historia política de Chile y el legado de Allende en la región.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS.


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