Bolsonaro en cuidados intensivos por neumonía grave en Brasilia

Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil y figura clave de la derecha latinoamericana, fue trasladado este viernes de la prisión a un hospital privado en Brasilia tras presentar síntomas graves como escalofríos y vómitos, según informó su hijo Flávio Bolsonaro.

El parte médico del hospital DF Star confirmó que Bolsonaro, de 70 años, está ingresado en la unidad de cuidados intensivos debido a una bronconeumonía bacteriana bilateral calificada como aguda y grave. Presentó fiebre alta, baja saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos, por lo que recibe antibióticos intravenosos y soporte clínico no invasivo.

El expresidente, que fue operado de una hernia a comienzos de año y padece problemas de salud recurrentes tras recibir una puñalada en 2018, cumple desde finales de 2025 una condena de 27 años en una cárcel de máxima seguridad. Esta pena fue impuesta por el Tribunal Supremo, que lo halló responsable de liderar una conspiración golpista después de perder las elecciones de 2022.

Mientras Bolsonaro permanece hospitalizado, su familia insiste en que le permitan cumplir la prisión domiciliaria por sus condiciones médicas, pero el juez que instruye el caso, Alexandre de Moraes, ha rechazado todas las solicitudes.

En el contexto político, se ha generado tensión diplomática tras la petición de los abogados de Bolsonaro para que un funcionario estadounidense visitara al expresidente en prisión. La visita fue inicialmente autorizada pero luego cancelada tras advertencias del gobierno brasileño sobre posibles interferencias externas. En respuesta, el presidente Lula revocó el visado del funcionario estadounidense mientras persistan sanciones contra Brasil.

Este cuadro de salud y los movimientos políticos en torno a Bolsonaro constituyen un episodio relevante para la estabilidad institucional en Brasil y el escenario electoral latinoamericano, especialmente con las elecciones presidenciales previstas para octubre.

Información basada en reportes publicados por EL PAÍS. Fuente original


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