El Gobierno de Cuba informó que 51 presos serán excarcelados en los próximos días, una decisión definida como «soberana» y vinculada a un acuerdo con la Santa Sede. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, todos los beneficiados han cumplido una parte significativa de su condena y han mostrado buena conducta en prisión.
Esta medida, que no implica un indulto sino un beneficio penitenciario condicionado, forma parte de una práctica habitual en el sistema judicial cubano y se enmarca en las relaciones diplomáticas y de comunicación fluidas entre Cuba y el Vaticano, según la Cancillería.
El canciller Bruno Rodríguez visitó a finales de febrero al papa León XIV y al cardenal Pietro Parolin para dialogar sobre estos procesos. A su vez, el embajador estadounidense en La Habana sostuvo conversaciones con representantes vaticanos días antes.
Desde 2010, Cuba ha beneficiado con indultos a casi 10.000 presos y en los últimos tres años ha excarcelado a otros 10.000 mediante diferentes mecanismos, aunque estas cifras no han sido verificadas independientemente.
En enero de 2025, tras un acuerdo mediado por el Vaticano con la administración Biden, Cuba liberó gradualmente a 553 presos, lo que llevó a que EE.UU. retirara a la isla de su lista de países patrocinadores del terrorismo, una sanción con fuerte impacto económico.
Sin embargo, la llegada de Donald Trump a la presidencia interrumpió este acercamiento y volvió a incluir a Cuba en la lista negra horas después de asumir el cargo.
Actualmente, Cuba enfrenta un contexto complejo con presiones internacionales, incluyendo un asedio petrolero impuesto por EE.UU., que ha agravado los apagones y la crisis económica tras seis años de dificultades.
La ONG Prisoners Defenders reporta que a finales de febrero había 1.214 presos políticos en Cuba, la cifra más alta registrada hasta la fecha.
Este anuncio se da en un momento crítico para la isla, donde la presión externa y los desafíos internos se intensifican.
Información basada en reportes publicados por EFE. Fuente original