México enfrenta presión para renegociar el T-MEC y limitar influencia china

La renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) comienza en medio de un contexto económico débil para México y una fuerte presión de Estados Unidos, encabezada por Donald Trump. El gobierno mexicano, liderado por el canciller Marcelo Ebrard, viaja a Washington con un equipo de negociadores expertos y empresarios para enfrentar retos complejos.

México, mayor socio comercial de EE. UU., alcanzó récords en exportaciones con 534,800 millones de dólares en 2025. Sin embargo, enfrenta amenazas arancelarias que afectan sectores como aluminio, acero, cobre, semiconductores y automóviles, incluyendo marcas alemanas con presencia en el país.

Estados Unidos busca tres objetivos claros: mantener a China fuera de cadenas de suministro sensibles como telecomunicaciones y ciberseguridad; impedir que México funcione como puente para productos chinos con ventajas comerciales; y asegurar acceso preferente a los recursos energéticos y minerales mexicanos.

El experto Ignacio Martínez Cortés advierte que para conservar el acceso privilegiado al mercado estadounidense, México deberá aceptar concesiones en estos puntos. Un foco clave de disputa serán las reglas de origen que definen qué porcentaje de un producto debe fabricarse en Norteamérica para gozar de beneficios arancelarios. Actualmente, un vehículo requiere un 75% de componentes regionales, pero EE. UU. propone elevarlo hasta 85%, impactando a fabricantes automotrices alemanes como Volkswagen, Audi y BMW.

Este cambio busca reducir la dependencia de proveedores chinos y fomentar el regreso de plantas a EE. UU., proceso conocido como reshoring. Además, se analiza extender estas medidas a sectores tecnológicos y de ciberseguridad, lo que podría afectar exportaciones mexicanas de equipos de cómputo, un sector que ha impulsado el crecimiento exportador reciente.

En el ámbito agrícola, EE. UU. propone establecer cupos para exportaciones mexicanas, con aranceles aplicables si se superan los límites, lo que podría perjudicar el desarrollo del agro mexicano.

En resumen, la renegociación del T-MEC se presenta como un desafío crucial para México, que deberá equilibrar la protección de su economía y sectores estratégicos frente a las exigencias de Estados Unidos para limitar la influencia china y asegurar su propio acceso a recursos vitales.

Información basada en reportes publicados por DW.
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